Una vez en Ruán y luego de interesarse en la máquina para calcular, Blaise Pascal, se comenzó a interesar por la física, sobre todo por la hidrostática, por lo cual emprendió sus primeras experiencias sobre el vacío. Luego de mucha investigación y debate, realizó grandes experimentos en apoyo de la explicación de Torricelli acerca del funcionamiento del barómetro. Además aportó muchísimo a la investigación de la presión, de hecho, la unidad de la presión lleva su nombre.
A finales de 1654 tuvo un lamentable accidente en el punte de Neuilly, iba en un carruaje en el que sus caballos se hundieron, sin embargo la cabina flotó milagrosamente, por lo cual abandonó las matemáticas y la física casi definitivamente para dedicarse a la filosofía y a la teología.
Pascal estaba muy enfermo, hecho que le ocacionó su muerte, aún se especula mucho sobre la enfermedad que tenía, pero no se sabía con exactitud lo que era. Años antes de su muerte hizo grandes aportes a la arigmética con el triángulo aritmético hoy llamado de Pascal y lo convirtió en uno de los fundadores del cálculo matemático de probabilidades. Además, increíblemente por un dolor de muelas y un estudio que se realizó, realizó un importante estímulo en el desarrollo del cálculo diferencial.
En el año 1660 tomó partido en favor de Arnauld, el general de los jansenistas y publicó anónimamete sus Provinciales, a la larga se supo que había sido el autor y Luis XIV ordenó la destrucción y quema de su obra, que era considerada un modelo de prosa francesa y de ironía, además de un texto de referencia para la teología moral.
Finalmente Pascal murió a la edad de 39 años el 19 e Agosto de 1662, en la Ciudad de la Luz, París, pero dejó un legado inolvidable para toda la humanidad.




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