Les traigo dos museos de casi la misma temática ubicados en Lyon. Ambos con grandes exposiciones francesas y extranjeras. Mezclan la información con imágnes de una forma ideal, y las cosas exhibidas son perfectas:
MUSEO DE TEJIDOS
Sucediendo al Museo de Arte y de Industria creado en 1864 por la Cámara de Comercio y de Industria de Lyon, el Museo de los Tejidos se instaló desde 1946, dentro del marco del siglo XVIII, de la mansión de Villeroy. El museo dedica un amplio espacio a la historia de la sedería lionesa, desde el Renacimiento hasta la época actual. Además, ilustra las etapas más importantes de la historia textil: alfombras persas, tapicerías coptas, sedas de España, de Sicilia, de Italia, del Oriente Medio, de Extremo Oriente. La sección de indumentaria evoca la moda en Francia, sin olvidar el bordado y el encaje. En la parte de Oriente hay tapicerías coptas, tejidos de la Persia sasánida, tejidos bizantinos y musulmanes, alfombras de Persia, de Asia Menor, tejidos de la España Morisca, diseñan la evolución, varias veces milenaria de las civilizaciones orientales. Y por último, en la parte de Occidente, las producciones lionesas desempeñan un lugar preponderante, con creadores como Philippe de Lasalle, Pillement, Bony o Dugourc. Artistas tales como Raoul Dufy y Sonia Delaunay también están representados.
Indumentaria civil francesa, los ornamentos de iglesia y los bordados religiosos permiten, tanto al público en general como al especialista, adentrarse por las rutas de la seda, para descubrir la belleza del mundo en la riqueza del Museo.
MUSEO DE ARTES DECORATIVAS
Las diferentes salas exhiben colecciones de muebles de ebanistería y de creaciones de origen parisino o lionés. La colección de relojes incluye unas cuarenta piezas de primera calidad y la sección de cerámica incluye interesantes porcelanas blandas y duras, así como una de las más importantes colecciones de mayólicas italianas del Renacimiento, conservadas en Francia. Sin olvidar la original y escasa colección de objetos de marquetería de paja, del siglo XVII hasta principios del XIX. El museo tiene también numerosos bronces de muebles y decorativos, así como un excepcional clavecín de dos teclados, obra del afinador P. Donzelague de 1716. La orfebrería antigua, formada en gran parte con piezas del XVIII, hace el objeto de una presentación particular, mientras que la orfebrería contemporánea reúne cerca de cien piezas.



























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